Por el MAestro Aivanhov
"Aunque tengan mucha imaginación, la mayor parte de los humanos no saben realmente lo que es esta facultad. La verdadera imaginación, tal como la conciben los Iniciados y con la cual trabajan, es una especie de pantalla situada en el límite del mundo visible y del mundo invisible y adónde pueden venir a reflejarse objetos, entidades que habitualmente escapan a la conciencia. En ciertos seres muy desarrollados y que saben orientar su imaginación, ésta recibe y registra muchas cosas que de inmediato logran expresar, realizar; mucho más tarde, uno se da cuenta de que aquello que habían "imaginado" de este modo, no era una mera invención por su parte, sino que habían captado realidades que aún no aparecían en el plano físico. Aquél que sabe trabajar sobre sus pensamientos y sus sentimientos, logra purificar hasta tal punto su mental que su imaginación se vuelve cristalina... de una transparencia pura... y comienza a "ver". A este nivel, imaginación y visión son una misma cosa."
Omraam Mikhael Aivanhov
2) Pensamiento seleccionado: jueves 3 de mayo de 2001
"Los
adolescentes, que desconocen los mecanismos de la vida psíquica, no
sospechan lo peligroso que es dejar vagabundear su imaginación sin
ningún control. Y se diría también que, a menudo, los padres y los
educadores tampoco lo saben porque dejan que los jóvenes se sumerjan en
estados nebulosos, sin ver los peligros que eso supone. Incluso les
animan a ello. Dicen: "Sueña, es un poeta, hay que dejarle soñar."
Pero, ¿qué conocen de ese mundo de los ensueños? En realidad, se trata
del mundo astral, con todas sus trampas, sus seducciones, sus
ilusiones... La naturaleza ha puesto en el hombre unos poderes
formidables, y la imaginación es uno de estos poderes, pero debe ser
orientada en un sentido positivo, constructivo. Si los jóvenes, y
también los adultos, dejan que cualquier sentimiento, que cualquier
deseo se apodere de su imaginación, acabarán siendo presa de corrientes
y de entidades maléficas que producirán trastornos graves en su
psiquismo."
Omraam Mikhael Aivanhov